viernes, 20 de octubre de 2017

Buñuelos de viento sin gluten



Los buñuelos de viento, junto con los huesos de santo y los panellets en determinadas zonas de España, son los dulces típicos de la Fiesta de todos los Santos. Es una receta que se repite cada año y que se reinventa poco. Como todo lo tradicional, la receta base es la misma y, como mucho, cambiamos los rellenos. 


Aunque los celiacos, y me vais a entender muy bien, probamos nuestras recetas con diferentes harinas hasta dar con la que más nos gusta.


Creedme si os digo que creo que he probado todas las harinas para hacer esta receta y sale con todas: panificables como Schär o Proceli, mezclas como maizena (almidón de maiz) con arroz. En resumen, es una receta para no complicarse. Utilizad la harina que tengáis en casa y que más os guste porque salen con todas!!

domingo, 17 de septiembre de 2017

Pan sin gluten en el restaurante.

Este es un post "llamamiento" a todos los hosteleros y  todos aquellos que regentan un restaurante, un bar, un hotel, un servicio de catering, un comedor de empresa o escolar ... En definitiva a todos aquellos que trabajan para que comamos todos, bien por ocio o por necesidad. Porque amigos celiacos o que seguís una dieta sin gluten: ¿Cuántas veces no habéis encontrado pan en vuestros menús, incluso teniendo platos adaptados en el menú? Y, peor aun, ¿cuántas veces os han puesto un pan malo? Panes que necesitan horneado, sin hornear; bollitos blandos y dulces para acompañar un chuletón, pan que se desmiga o incluso pan de molde seco y malo, son habituales en muchas mesas.

Esa sensación que te queda después de disfrutar de una comida buena con un mal pan, es algo que afecta a tu percepción general sobre el sitio en el que has estado ¿verdad?.

¿Es difícil encontrar un buen pan sin gluten que esté a la altura de la comida que acompaña? Puede que sí, el mercado está lleno de marcas y los supermercados más aun que, en muchas ocasiones, ni siquiera han probado las personas que nos los venden.

Señores hosteleros: prueben a acompañar sus deliciosos platos con un pan que esté a la altura.

Por si persisten en su empeño de no probar el pan que nos ponen, cosa que me parece un error garrafal, aquí les dejo una selección de cuatro panes que están a la altura de cualquier mesa y cualquier categoría de restaurante.


Amiette: Uno de mis últimos descubrimientos. Para minimizar riesgo de contaminación cruzada, se presenta en envases individuales en los cuales se hornea directamente. 


martes, 15 de agosto de 2017

Sin gluten: pan precocido

¡¡Hola a todos!! Este post no es una receta en sí, sino una serie de pautas a seguir para conseguir un pan precocido

El resultado es muy similar a algunos de los panes que podemos encontrar en el mercado para hornear en casa en poco tiempo. Las ventajas, son evidentes, podemos elaborar una buena remesa e ir sacando cuando  nos haga falta del congelador y no tendremos un pan recalentado, sino un plan recién horneado siempre, del que disfrutaremos.

Yo ya he probado con los panes que hago habitualmente y ha funcionado perfectamente tanto con la receta del Pan Crujiente de Anabel Pein, como con la tradicional de panecillos que podéis encontrar en cualquier bolsa de harina de Schar Pan (Mix B) y con su equivalente con Proceli o con Beiker.


Panecillos crujientes.


El proceso es muy sencillo y sólo tenemos que seguir unos pasos algo diferentes a los de la elaboración del pan tradicional que os enumero:

miércoles, 26 de julio de 2017

Cómo conservar la pasta sin gluten una vez cocinada

Hace unos días, en colaboración con pastas Gallo, os conté “Cómo cocinar la pasta sin gluten perfecta”,  pero ¿Sabéis cómo sacarla el máximo partido una vez cocinada? ¿Y cómo conservarla si nos sobra o hacemos alguna ración de más?

La pasta sin gluten también puede conservarse en la nevera durante varios días o en el congelador durante semanas. Aunque es evidente que la pasta es un plato que gana cuando está recién hecho, tomando algunas precacuciones podemos conseguir que nuestra pasta conserve sus cualidades, textura y sabor y, sobre todo, ahorraremos tiempo y trabajo pudiendo hacer un poquito de más para otra ocasión, para llevarnos nuestro tupper al trabajo o para tener un recurso rápido cuando llegamos a casa sin tiempo o tenemos que dejar la comida preparada de un día para otro.





En primer lugar, tanto si tu idea es conservar la pasta en el frigorífico, como si quieres hacerlo en el congelador, es importante cocer bien la pasta. Recuerda seguir estos pasos y te quedará perfecta.

Para conservar en el frigorífico:
      
  • Si tenemos que recalentar la pasta después, es importante emplear el tiempo de cocción mínimo indicado por el fabricante (Por ejemplo, la opción al dente que viene en el envase de pastas Gallo sin gluten, es la más adecuada tanto si queremos guardar en nevera como en el congelador). 
  • Una vez cocida, añadir aceite, mantequilla o margarina, al gusto. El aceite de oliva será lo que menos grasa y calorías aporte, pero la pasta aliñada con mantequilla o margarina adquiere un sabor estupendo. Una vez fria, meter en la nevera. 
  • Si quieres, puedes guardarla también con la salsa que hayas preparado. 
  • Utilizar un recipiente de conservación lo más hermético posible o tapar muy bien con papel film. 
  • También para conservar en el frigorífico, podemos envasar nuestra pasta cocida o con salsa al vacío. Es una opción a la que todos no podemos acceder al carecer de la maquinaria necesaria.
  • La pasta en la nevera puede aguantarnos 4 o 5 días.


Para conservar en el congelador.

  • Sólo pasta cocida (con nuestro chorro de aceite o mantequilla como he explicado anteriormente)
  • Con la salsa elegida. En cuyo caso, la habremos añadido una vez cocida la pasta (y todavía caliente) y dejaremos enfriar antes de meter al congelador.
  • Las salsas de tomate y similares son las que mejor aguantan la congelación. Las elaboradas cuya base son cremas, leche o quesos, es mejor añadirlas una vez descongelada la pasta. Aunque todos hemos congelado alguna vez una lasaña y ha quedado perfecta al meterla al horno ¿verdad?. ¡Adelante con ello también si es necesario!
  • En la fuente correspondiente. ¡Lista para gratinar! Sólo tenemos que añadir el queso antes de meterlo en el horno.
  • La pasta en el congelador puede aguantar 3 o 4 meses.
¿De verdad funciona?

¡¡Siiiii!!!

Son recursos  que, todos aquellos que tenemos poco tiempo, podemos utilizar y seguir disfrutando de un plato de pasta perfecto.

Por ejemplo, con la pasta aliñada con aceite en la nevera, podemos elaborar un montón de platos después: añadir simplemente la salsa, añadir salsa y queso y gratinar o elaborar una ensalada añadiendo nuestros ingredientes favoritos.




Una que a mí me encanta es esta templada y sólo con tomates secos hidratados, buen chorro adicional de aceite de oliva y un poco de sal. En este caso, utilicé tiburones de la línea de pasta Gallo Singluten que me sobraron cocidos de otro día. Me encanta esta combinación porque se puede comer frío, templado o incluso caliente.




¿Vosotros tenéis trucos para conservar la pasta que os sobra?

miércoles, 12 de julio de 2017

Guia exprés para viajar sin gluten

¿Has organizado ya tus vacaciones para este verano? Viajar sin gluten es una complicación añadida que tenemos los celiacos. Sin embargo, con la debida planificación, podemos ir solventando todos esos inconvenientes que puedan surgir para disfrutar al máximo. Ya sabéis que siempre os digo que, por encima de todas las dificultades que podamos tener, tiene que prevalecer la compañía de con quien vamos, lo que vemos o los momentos que vivimos. A veces parece complicado y nos dejamos llevar por el desánimo, pero hay que intentar que no sea así ¿no?. 

Para eso, para que todo salga casi perfecto, ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de organizar nuestro viaje sin gluten?

ORGANIZACIÓN



En primer lugar, una vez elegido nuestro destino, sería conveniente:


  • Visitar webs o ponerse en contacto con las Asociaciones de Celiacos del lugar donde vamos. Cuánta más información obtengamos sobre la forma de vida de los celiacos en otros países, mejor podremos organizar nuestro propio viaje. En algunas, como en el caso de Italia, disponen de listados de restaurantes donde podemos comer con seguridad. 
  • Podemos descargarnos ya unas cuantas aplicaciones que nos ofrecen información sobre hoteles, restaurantes o pastelerías donde pueden ofrecernos menú o productos sin gluten: Celiaquitos, Gluten Free Roads o Celicidad, son algunas de las más conocidas y están disponibles en distintas versiones para descargar a nuestro móvil.
  • Al comprar nuestro billete de avión o tren, indicar que somos intolerantes al gluten o celiacos. En muchas compañías, ofrecen ya un menú sin gluten durante el viaje.
  • Organizar un itinerario. Sin ánimo de no poder cambiarlo en ningún momento, es conveniente que sepamos, en cada zona que visitamos, en qué lugares podremos hacer nuestras paradas para comer.
  • Al reservar en el hotel, indicar también que viaja un celiaco para que puedan ofrecernos con seguridad las comidas que realizaremos en el mismo. 

DURANTE EL VIAJE





  • Si no conocemos el idioma, podemos llevar el texto en el idioma de nuestro lugar de destino explicando que somos celiacos y qué alimentos podemos y no podemos comer. Podéis encontrar modelos de este texto para descargar directamente en la página de Gluten Free Roads
  • Intentar reservar en los restaurantes donde estemos seguros que iremos. Antes de visitarlos, cerciorarnos de que siguen ofreciendo menú sin gluten. A veces nuestra fuente de información está desactualizada y podemos llevarnos una sorpresa.
  • Informarnos dónde podemos comprar productos sin gluten: en algunos países se venden en farmacias, en otros en supermercados, tiendas de dietética, herbolarios ... 
  • No olvidemos un kit de supervivencia sin gluten. Llevar en nuestro bolso frutos secos, snacks, frutas, chocolate o galletas, en un buen recurso para esos momentos en los que no tenemos nada cercano. Nos puede salvar de un momento de agobio por no encontrar otra opción para comer.
  • Y sobre todo: ¡Hay que disfrutar al máximo! Cada pequeño inconveniente, será un aprendizaje para la próxima. No dejéis de ir de vacaciones, nunca, por tener que seguir una dieta sin gluten, ¿vale?


DESPUÉS DEL VIAJE:




  • ¡¡Comparte!! Tu experiencia puede ser muy útil para otros celiacos que viajen: ese restaurante que te ha encantado, ese súper donde encontraste de todo, el hotel donde te trataron tan bien o aquel sitio donde no encontraste lo que esperabas.


¡¡Felices vacaciones sin gluten!!



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